{"id":62,"date":"2019-02-21T11:15:56","date_gmt":"2019-02-21T15:15:56","guid":{"rendered":"http:\/\/exalumnos.rcm.upr.edu\/ihicis\/?page_id=62"},"modified":"2019-02-21T11:15:56","modified_gmt":"2019-02-21T15:15:56","slug":"escuela-de-medicina","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/rcm1.rcm.upr.edu\/institutohistoria\/escuela-de-medicina\/","title":{"rendered":"Escuela de Medicina"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\"><p>[vc_row][vc_column width=&#8221;1\/4&#8243;][vc_single_image image=&#8221;486&#8243; img_size=&#8221;full&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][vc_column width=&#8221;3\/4&#8243;][vc_column_text]<em>De todas las empresas realizadas por la actual administraci\u00f3n universitaria, la Escuela de Medicina ha sido, en cierto sentido, la m\u00e1s feliz&#8221; (Jaime Ben\u00edtez, 1950)<sup>1<\/sup><\/em><\/p>\n<p>El 15 de mayo de 1949, se aprob\u00f3 por la Asamblea Legislativa de Puerto Rico la ley (N\u00fam. 378) que encomendaba al Consejo Superior de Ense\u00f1anza de la Universidad de Puerto Rico (UPR), el establecimiento de la Escuela de Medicina de la UPR; a la vez, que derogaba la ley que reg\u00eda la Escuela de Medicina Tropical, la cual hab\u00eda sido creada, en 1926, con el coauspicio de la Universidad de Columbia en Nueva York. La ley de 1949, instru\u00eda al Consejo Superior de Ense\u00f1anza, emplear los recursos y el personal, tanto de la Universidad, como de la Escuela de Medicina Tropical, en la formaci\u00f3n de la nueva escuela.<\/p>\n<p>La aurora de la nueva Escuela de Medicina, representar\u00eda el ocaso de la Escuela de Medicina Tropical. La Escuela de Medicina Tropical fue la sucesora del Instituto de Medicina Tropical (1912) y de la Comisi\u00f3n de Anemia (1904), y el producto de los esfuerzos de investigaci\u00f3n y salubridad de los doctores Bailey K. Ashford, Pedro Guti\u00e9rrez Igaravidez, e Issac Gonz\u00e1lez Mart\u00ednez.<sup>2<\/sup>\u00a0Los \u00faltimos dos renunciaron durante la transformaci\u00f3n de Instituto a Escuela de Medicina Tropical, por el asunto de colocar la nueva instituci\u00f3n bajo el control de la Universidad de Columbia.<sup>3<\/sup>\u00a0La Escuela de Medicina Tropical, que eventualmente se convertir\u00eda en un centro de prestigio internacional, estaba dedicada, principalmente, a la investigaci\u00f3n m\u00e9dica de las enfermedades tropicales y a la educaci\u00f3n post-graduada de m\u00e9dicos interesados en adiestrarse en la investigaci\u00f3n y el tratamiento de las enfermedades t\u00edpicas de las regiones tropicales. La Escuela contaba, desde 1929, con un Hospital Universitario, donde la facultad cl\u00ednica brindaba atenci\u00f3n hospitalaria general y a condiciones de particular inter\u00e9s de la medicina tropical. Asociado, tanto al Instituto, como a la Escuela de Medicina Tropical, se encontraba la revista The Puerto Rican Journal of Public Health and Tropical Medicine, que se mantuvo, por largos a\u00f1os (1925-1951), como una publicaci\u00f3n de renombre y prestigio mundial.<\/p>\n<p>A diferencia de la Escuela de Medicina Tropical, la nueva Escuela de Medicina se inici\u00f3 con la encomienda principal de formar m\u00e9dicos y profesionales para atender las necesidades de salud del pueblo puertorrique\u00f1o. No obstante, en rigor, puede decirse que la Escuela de Medicina Tropical constituy\u00f3 la base, material y humana, sobre la que se levant\u00f3 y edific\u00f3 la Escuela de Medicina de la UPR. En las palabras de uno de los primeros decanos de la Escuela de Medicina, el doctor E. Harold Hinman, a ra\u00edz de la graduaci\u00f3n de la primera clase de medicina, los objetivos de la novel escuela eran los siguientes: The primary purpose of the School of Medicine is to advance medical service in Puerto Rico and elsewhere by: a) Training competent physicians devoted to the general practice of medicine. b) Actively supporting medical research with special emphasis on problems pertaining to tropical and preventive medicine for which Puerto Rico provides unique opportunities. c) Providing for and stimulating the training of non-medical personnel in the auxiliary fields of medicine and public health. d) Providing postgraduate refresher courses and other academic and laboratory aids to help practitioners to keep abreast of new discoveries and techniques in medical science. (p. 114)\u00a0<sup>4<\/sup><\/p>\n<p>La educaci\u00f3n m\u00e9dica en Puerto Rico hab\u00eda evidenciado esfuerzos modestos en \u00e9pocas anteriores. Durante el siglo 19, se establecieron varios proyectos de educaci\u00f3n m\u00e9dica en la forma de &#8220;c\u00e1tedras&#8221; en medicina y cirug\u00eda: a) la c\u00e1tedra del m\u00e9dico puertorrique\u00f1o Jos\u00e9 Espaillat, con el apoyo del cirujano venezolano Jos\u00e9 M. Vargas, en el Hospital Militar de San Juan-establecida por Real Orden, en 1916, y que, seg\u00fan Salvador Arana Soto<sup>5<\/sup>, pudo haber durado hasta el 1840; y b) las c\u00e1tedras de medicina creadas en 1888, por el Ateneo Puertorrique\u00f1o, con la colaboraci\u00f3n de la Universidad de La Habana, a donde iban a proseguir estudios los aspirantes a m\u00e9dicos-c\u00e1tedras que duraron hasta el cambio de soberan\u00eda, en 1898<sup>6<\/sup>.<\/p>\n<p>Aunque la intenci\u00f3n de crear una Escuela de Medicina qued\u00f3 plasmada en la ley original de la UPR, del 12 de marzo de 1903, y, adem\u00e1s, lo que vendr\u00eda a ser la Escuela de Medicina Tropical se visualiz\u00f3, en sus inicios, como una escuela de medicina en propiedad, el contexto hist\u00f3rico que propici\u00f3 la creaci\u00f3n de la primera escuela de medicina en Puerto Rico lo constituy\u00f3 la Segunda Guerra Mundial. La relativa escasez de m\u00e9dicos existente se acentu\u00f3 con el ingreso al servicio militar de m\u00e1s de cien m\u00e9dicos que laboraban en el pa\u00eds, al inicio de la guerra<sup>7<\/sup>. De acuerdo a Hinman<sup>8<\/sup>, con la guerra, tambi\u00e9n, disminuyeron las oportunidades de aceptaci\u00f3n e ingreso de estudiantes puertorrique\u00f1os en escuelas de medicina estadounidenses, debido a la urgencia de acelerar el adiestramiento de m\u00e9dicos para el servicio en las fuerzas armadas. As\u00ed, pues, en la d\u00e9cada de 1940, el estado precario de las condiciones de salud del pueblo y la relativa escasez de profesionales, sirvi\u00f3 de fundamento y justificaci\u00f3n social para el reclamo dirigido a formar dentro del pa\u00eds los profesionales m\u00e9dicos y de la salud que tanto necesitaba Puerto Rico.<\/p>\n<p>La propuesta para el establecimiento de la primera Escuela de Medicina en Puerto Rico, estuvo asociada a diversos conflictos. Entre los dos m\u00e1s importantes, uno, se di\u00f3 al interior de la Universidad y, otro, al exterior de la academia. El primero, de mayor inter\u00e9s, tom\u00f3 la forma de cierta resistencia por parte de la direcci\u00f3n y la facultad de la Escuela de Medicina Tropical<sup>9<\/sup>. La tensi\u00f3n ten\u00eda sus or\u00edgenes, en primer lugar, en la autonom\u00eda que gozaba Medicina Tropical -contaba con su propia junta de s\u00edndicos y con el coauspicio mencionado de Columbia- y la amenaza que la propuesta representaba a dicha independencia; y en segundo lugar, en la manera en que Medicina Tropical pod\u00eda colaborar con la formaci\u00f3n de la nueva escuela -la nueva instituci\u00f3n pod\u00eda verse como producto de la transformaci\u00f3n org\u00e1nica de Medicina Tropical, o la liquidaci\u00f3n de la vieja estructura se pod\u00eda ver como necesaria para el surgimiento de la Escuela de Medicina. El conflicto externo estaba relacionado con la localizaci\u00f3n geogr\u00e1fica de la nueva escuela de medicina. Un grupo inportante de legisladores y alcaldes asociados al partido pol\u00edtico en el poder, favorec\u00eda, de forma intensa y activa, la localizaci\u00f3n de la escuela en la ciudad se\u00f1orial de Ponce, mientras que los funcionarios de la Universidad entend\u00edan que la misma ten\u00eda que estar ubicada en la ciudad capital de San Juan<sup>10<\/sup>.<\/p>\n<p>El 21 de agosto de 1950, se funda la Escuela de Medicina de la UPR, en el edificio de la desaparecida Escuela de Medicina Tropical, en San Juan. Edificio, que, hoy en d\u00eda, lleva el nombre del otrora senador Antonio R. Barcel\u00f3, quien jug\u00f3 un papel muy importante en la fundaci\u00f3n de la Escuela de Medicina Tropical-aunque bien podr\u00eda llevar el nombre de Bailey K. Ashford. El Hospital Universitario, ubicado en el edificio de Medicina Tropical, fue convertido en dormitorio para estudiantes<sup>11<\/sup>. La nueva escuela utilizar\u00eda el Hospital Municipal de la Capital como su taller cl\u00ednico principal para el adiestramiento de sus estudiantes<sup>12<\/sup>. De Medicina Tropical, la Escuela de Medicina de la UPR heredar\u00eda el que es, en la actualidad, el prestigioso &#8220;Caribbean Primate Research Center&#8221;-fundado en el a\u00f1o de 1936<sup>13<\/sup>.<\/p>\n<p>La creaci\u00f3n de la Escuela de Medicina se atribuye principalmente al liderato y tes\u00f3n del entonces Rector de la UPR, don Jaime Ben\u00edtez. En su discurso inaugural de 1950, Ben\u00edtez expres\u00f3 las siguientes palabras: Dentro de ese esp\u00edritu de cooperaci\u00f3n, de endoso colectivo que a todos nos obliga se inicia esta escuela m\u00e9dica hoy. Al abrir orgullosamente estas nuevas aulas, la Universidad lo hace con un profundo sentido de responsabilidad, con plena conciencia de lo que va espiritualmente en juego para nuestro pa\u00eds, con el sentido profundo de que a fin de cuentas lo importante no es que tengamos aqu\u00ed escuela de medicina y que tengamos 50 \u00f3 100 \u00f3 200 m\u00e9dicos adicionales. Lo importante es que esta inyecci\u00f3n de juventud, de savia y de entusiasmo nuevo, sirva para ampliar el sentido de responsabilidad hacia esta tierra, hacia el dolor, el sufrimiento y la enfermedad. (pp. 4-5)<sup>14<\/sup><\/p>\n<p>En ese discurso, Ben\u00edtez se\u00f1ala las cuatro fuentes de las que se nutri\u00f3 la facultad inicial de la Escuela de Medicina; a saber: &#8220;La hemos tra\u00eddo de Estados Unidos en parte, la hemos reclutado en parte de Medicina Tropical, en parte de la Universidad de Puerto Rico y en parte de la clase m\u00e9dica de nuestra tierra&#8221; (p. 3). Desde sus inicios, la Escuela de Medicina constituy\u00f3 el &#8220;n\u00facleo inicial&#8221;, o c\u00e9lula matriz, de las diferentes escuelas de profesionales de la salud que, al d\u00eda de hoy, conforman el Recinto de Ciencias M\u00e9dicas (RCM); como atestigua el discurso inaugural del rector Ben\u00edtez: &#8220;El viernes se matricularon ustedes conjuntamente con los estudiantes de tecnolog\u00eda m\u00e9dica, de ingenier\u00eda sanitaria, de enfermer\u00eda y educaci\u00f3n en salud p\u00fablica&#8221; (p. 2). De hecho, como menciona el doctor Carlos Girod: &#8220;aun antes de que se graduaran sus primeros m\u00e9dicos&#8221;, en 1954, &#8220;en la graduaci\u00f3n de junio de 1953, se otorgaron doce grados de maestr\u00eda en Salud P\u00fablica y diecis\u00e9is en Tecnolog\u00eda M\u00e9dica&#8221; (p. 86)<sup>15<\/sup>. El futuro del RCM, quedaba as\u00ed prefigurado en el discurso inaugural de Ben\u00edtez: &#8220;Nos proponemos complementar esta escuela de medicina con una escuela de dentister\u00eda. Esperamos desarrollar una escuela de enfermeras. Al mismo tiempo estimularemos todas las disciplinas t\u00e9cnicas necesarias al mayor desarrollo de la medicina en nuestro pa\u00eds&#8221; (p. 3).<\/p>\n<p>En 1949, en un debate previo al establecimiento de la Escuela de Medicina, Jaime Ben\u00edtez mencion\u00f3 que la raz\u00f3n principal por la cual todav\u00eda la escuela no hab\u00eda sido inaugurada, resid\u00eda en que la meta de establecer un centro acad\u00e9mico de calidad demanda esfuerzos y recursos extraordinarios<sup>16<\/sup>. En unas palabras dirigidas a los estudiantes de medicina, el 12 de septiembre de 1950, Ben\u00edtez mencion\u00f3, adem\u00e1s, lo siguiente: &#8220;La Escuela de Medicina no habr\u00eda sido posible sin el reconocimiento de la Universidad en Puerto Rico y fuera de Puerto Rico, como un centro de ense\u00f1anza superior, responsable, exigente y cuidadoso de las m\u00e1s altas normas acad\u00e9micas&#8221; (p. 1)<sup>17<\/sup>. As\u00ed, pues, estos dos factores constitutivos han jugado y continuar\u00e1n jugando un papel importante en el desarrollo hist\u00f3rico y en el desempe\u00f1o de la Escuela de Medicina de la UPR: la meta de excelencia establecida desde su origen, bajo el amparo de una instituci\u00f3n de educaci\u00f3n superior de prestigio.<\/p>\n<p>En su recuento hist\u00f3rico de la Escuela de Medicina de la UPR, Carlos Girod describe el desarrollo de la Escuela en una serie de etapas cronol\u00f3gicas<sup>18<\/sup>. Primero, 1950-59-per\u00edodo de fundaci\u00f3n e institucionalizaci\u00f3n, en la cual el primer l\u00edder acad\u00e9mico lo fue el doctor Harold Brown (1949-50), de la Universidad de Columbia, y le sucedieron, como decanos, los doctores Donald S. Martin (1950-52) y E. Harold Hinman (1952-59). El curr\u00edculo establecido sigui\u00f3 el modelo &#8220;tradicional&#8221; del Colegio de M\u00e9dicos y Cirujanos de Columbia. En el 1954, antes de la primera graduaci\u00f3n de m\u00e9dicos, la Escuela recibi\u00f3 su primera acreditaci\u00f3n por la Asociaci\u00f3n de Colegios de Medicina Americanos<sup>19<\/sup>. En esta etapa, la Escuela ya adiestraba a un gran n\u00famero de especialistas en diferentes ramas de la medicina, en el Hospital Municipal de la Capital<sup>20<\/sup>. En 1959, un grupo de egresados funda la Sociedad de M\u00e9dicos Graduados de la Escuela de Medicina de la UPR.<\/p>\n<p>Segundo, 1960-66-etapa caracterizada, por Girod, como de &#8220;uni\u00f3n&#8221; entre el Departamento de Salud y la Escuela. Comienza con la mudanza del taller cl\u00ednico al Hospital de Distrito Universitario en R\u00edo Piedras, en 1960, y concluye con la reorganizaci\u00f3n de la Universidad (nueva Ley Universitaria de 1966) y el establecimiento del Recinto de Ciencias M\u00e9dicas en el Centro M\u00e9dico. En este per\u00edodo, fueron decanos el doctor Jos\u00e9 R. Vivas (1959-63) y el primer decano graduado de la misma escuela, de la primera clase, el doctor Ad\u00e1n Nigaglioni (1963-67), quien pasar\u00eda a ocupar, en 1967, la primera incumbencia de la rector\u00eda del reci\u00e9n formado recinto. Dentro del esquema de regionalizaci\u00f3n de los servicios de salud p\u00fablica, la Escuela asumi\u00f3 la atenci\u00f3n directa de pacientes de la Regi\u00f3n de Salud de Bayam\u00f3n y la responsabilidad de los hospitales A. Ruiz Soler y de Psiquiatr\u00eda. En julio de 1960, como indica el doctor Francisco Joglar: &#8220;el entonces Consejo Superior de Ense\u00f1anza aprob\u00f3 la creaci\u00f3n de los programas graduados de maestr\u00eda y doctorados en las Ciencias Biom\u00e9dicas&#8221;; y hoy en d\u00eda, se ofrecen ambos grados en las disciplinas de Anatom\u00eda, Bioqu\u00edmica, Microbiolog\u00eda, Farmacolog\u00eda y Fisiolog\u00eda (p. 96)<sup>21<\/sup>.<\/p>\n<p>Tercero, 1966-73-los decanos de la Escuela durante este per\u00edodo lo fueron los doctores Jos\u00e9 E. Sifontes (1967-71) y Carlos E. Girod (1971-75). Aunque ya se hab\u00edan dado algunos intentos de revisi\u00f3n curricular, a finales de la d\u00e9cada de 1950 y a principios de los 60, es entre el 1968 y el 1972, cuando ocurre la primera gran revisi\u00f3n del curr\u00edculo de medicina-se establecen objetivos educativos, con un enfoque de cursos de contenido medular organizados por sistemas, ense\u00f1ados por una facultad multidisciplinaria con una mayor integraci\u00f3n b\u00e1sica-cl\u00ednica, utilizando m\u00e9todos modernos de educaci\u00f3n y medici\u00f3n, con una mayor participaci\u00f3n del estudiante, fortaleciendo las ciencias de la conducta, la prevenci\u00f3n y la medicina general, ante una creciente especializaci\u00f3n de la medicina, y preparando al futuro m\u00e9dico para una pr\u00e1ctica m\u00e9dica en grupo<sup>22<\/sup>. El creciente aumento en el n\u00famero de estudiantes fomenta una mayor participaci\u00f3n de hospitales afiliados en la ense\u00f1anza cl\u00ednica, tanto en el Centro M\u00e9dico, como a trav\u00e9s de toda la Isla-hay que destacar, en particular, la continua afiliaci\u00f3n y colaboraci\u00f3n del Hospital de la Administraci\u00f3n de Veteranos en San Juan y del Hospital Municipal de San Juan en el Centro M\u00e9dico. En 1968, adem\u00e1s, se establece en San Juan, bajo la Escuela de Medicina de la UPR, el Laboratorio de Neurobiolog\u00eda, dirigido por el doctor Jos\u00e9 del Castillo<sup>23<\/sup>.<\/p>\n<p>Cuarto, 1973-76-la Escuela se muda, en 1972, a un novel edificio en el Centro M\u00e9dico y se implanta el nuevo curr\u00edculo en la clase entrante del 1972-73<sup>24<\/sup>. En septiembre de 1975, comenz\u00f3 la mudanza a las nuevas instalaciones pedi\u00e1tricas en el Hospital Universitario de Ni\u00f1os<sup>25<\/sup>. Por medio de una asignaci\u00f3n presupuestaria de la Legislatura, comienza, en 1975, el Consorcio Educativo de ense\u00f1anza cl\u00ednica con los Centros M\u00e9dicos de Mayag\u00fcez, Ponce y Caguas<sup>26<\/sup>. En 1976, se revisa exhaustivamente la misi\u00f3n y las metas de la Escuela de Medicina de la UPR, identific\u00e1ndose los problemas ocasionados por el continuo crecimiento y expansi\u00f3n de los programas de servicio y ense\u00f1anza, y haci\u00e9ndose una reflexi\u00f3n del nuevo curr\u00edculo; se habla ya de establecer un plan de pr\u00e1ctica intramural de la facultad, de enfatizar la ense\u00f1anza de la medicina primaria y la medicina de familia, as\u00ed como del fortalecimiento de la educaci\u00f3n m\u00e9dica graduada.<sup>27<\/sup>\u00a0En 1976, como parte de una reorganizaci\u00f3n general del Recinto de Ciencias M\u00e9dicas, se crea la Divisi\u00f3n y el Decanato Asociado de Ciencias Biom\u00e9dicas en la Escuela de Medicina. Ese mismo a\u00f1o, se aprob\u00f3 el ofrecimiento de un grado combinado de M.D. y Ph.D; reflejando la creciente integraci\u00f3n de la medicina y las ciencias b\u00e1sicas biom\u00e9dicas.<\/p>\n<p>Quinto, varias etapas, entre 1976-93-en este per\u00edodo fueron decanos de la Escuela los doctores Enrique P\u00e9rez Santiago (1976-78) y Pedro J. Santiago Borrero (1978-1985), la doctora Nydia R. de Jes\u00fas (1986-90) y el doctor Francisco J. Mu\u00f1iz (1990-92). Esta etapa comienza con el surgimiento de tres nuevas escuelas de medicina en Puerto Rico: primero, la Universidad Central del Caribe (1976), luego, la que eventualmente terminar\u00eda llam\u00e1ndose Escuela de Medicina de Ponce (1977) y, finalmente, la Escuela de Medicina San Juan Bautista (1978-79). Estas escuelas se nutrir\u00e1n de la experiencia e, incluso, del aporte directo de la facultad de la Escuela de Medicina de la UPR. La revisi\u00f3n de las metas de la escuela, antes mencionada, di\u00f3 lugar a una nueva revisi\u00f3n curricular que represent\u00f3, en cierta forma, una marcha hacia atr\u00e1s de la revisi\u00f3n curricular de 1972-los problemas generados por el uso inadecuado de objetivos instruccionales terminales, debilit\u00f3 los logros obtenidos en los dise\u00f1os de cursos de contenido medular organizados por sistemas y en la integraci\u00f3n de la facultad de las ciencias b\u00e1sicas y cl\u00ednicas. Al inicio de esta etapa, de acuerdo a Girod:<sup>28<\/sup>\u00a0&#8220;el n\u00famero de estudiantes aument\u00f3 hasta 150&#8230; por clase entrante&#8221;, mediante los &#8220;Capitation Grants&#8221; de legislaci\u00f3n federal, dirigidos a aumentar el n\u00famero de m\u00e9dicos en Estados Unidos (pp. 88-89); y, en el per\u00edodo de 1982-93, &#8220;comienzan a disminuir las clases entrantes y se estabilizan&#8230; en unos 100-110 estudiantes de medicina por a\u00f1o&#8221; (p. 89). Seg\u00fan Girod, esta etapa &#8220;representa la extensi\u00f3n de la facultad de la Escuela de Medicina a otros lugares fuera del Centro M\u00e9dico&#8221; (p. 89); como lo es el Hospital de \u00e1rea de Carolina-que se convertir\u00eda, eventualmente, en Hospital de la UPR. En el Centro M\u00e9dico, se inaugura, en agosto de 1992, el Centro Cardiovascular de Puerto Rico y el Caribe, donde labora un grupo significativo de la facultad de la Escuela.<\/p>\n<p>Sexto, la etapa actual, de 1993 al presente-en este per\u00edodo la Escuela cuenta con el liderato de los siguientes decanos: la doctora Nilda Candelario (1992-1995) y los doctores Angel Rom\u00e1n Franco (1995-2000) y Francisco Joglar (2000-). El per\u00edodo comienza con la implantaci\u00f3n, en 1993, de la reforma de salud gubernamental, consistente en la eliminaci\u00f3n del programa de regionalizaci\u00f3n y en la privatizaci\u00f3n de los servicios de salud p\u00fablica-a trav\u00e9s de las aseguradoras como intermediarios. La reforma ha impactado de forma significativa los talleres de ense\u00f1anza cl\u00ednica, el papel y la funci\u00f3n del Centro M\u00e9dico, los fondos presupuestarios gubernamentales para la facultad cl\u00ednica, y ha planteado la necesidad de reorganizar la educaci\u00f3n m\u00e9dica graduada. Al cambiar el sistema de prestaci\u00f3n de servicios p\u00fablicos de salud, se alter\u00f3 fundamentalmente la relaci\u00f3n hist\u00f3rica entre el Departamento de Salud y la Escuela de Medicina de la UPR; lo que representa un reto grande para el liderato acad\u00e9mico y la facultad de la Escuela. En este sentido, la Escuela se encuentra en un momento hist\u00f3rico de transici\u00f3n y redefinici\u00f3n. En junio de 1995, termina el Consorcio Educativo con los Centros M\u00e9dicos de Ponce, Caguas y Mayag\u00fcez; aunque con este \u00faltimo se mantuvo activa la colaboraci\u00f3n mediante un nuevo enlace educativo. Bajo el liderato de la doctora Candelario, se llev\u00f3 a cabo una reforma curricular que se caracteriz\u00f3, principalmente, por un \u00e9nfasis en la medicina primaria y preventiva, por una reducci\u00f3n en el tiempo asignado a los cursos, por un aumento de las correlaciones cl\u00ednica-b\u00e1sicas, y por la incorporaci\u00f3n de nuevas estrategias educativas. Durante los \u00faltimos a\u00f1os, comenzando con la direcci\u00f3n del doctor Rom\u00e1n Franco, la orientaci\u00f3n acad\u00e9mica de la Escuela se ha caracterizado por una revisi\u00f3n curricular significativa. La misma se ha distinguido, principalmente, por lo siguiente: una reducci\u00f3n considerable del tiempo lectivo en las ciencias b\u00e1sicas, una filosof\u00eda educativa que propicia que el estudiante de medicina se convierta en un autodidacta, un aumento en los est\u00e1ndares educativos mediante nuevos requisitos de promoci\u00f3n y graduaci\u00f3n, un incremento sustancial de la inform\u00e1tica educativa, y un proceso donde los estudiantes se convierten en el centro y sentido del esfuerzo educativo.<\/p>\n<p>La semblanza que hiciera el doctor Francisco Joglar de la Escuela de Medicina de la UPR, en los actos de graduaci\u00f3n, con motivo de la celebraci\u00f3n del cincuentenario de la Escuela, publicados en la revista del Recinto de Ciencias M\u00e9dicas, Puerto Rico Health Sciences Journal, resume algunas de las principales haza\u00f1as y logros obtenidos por la facultad de la Escuela.<sup>29<\/sup>\u00a0En este corto ensayo, es justo finalizar el mismo con una edici\u00f3n de las palabras del doctor Ad\u00e1n Nigaglioni Loyola, sobre lo que \u00e9l considera ha representado la Escuela de Medicina de la UPR para Puerto Rico:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>La m\u00e1s visible contribuci\u00f3n de esta Facultad es ese n\u00facleo de m\u00e9dicos graduados que han poblado la Isla y varios sectores poblacionales de Estados Unidos.<\/li>\n<li>La Escuela de Medicina ha democratizado la profesi\u00f3n m\u00e9dica en la Isla.<\/li>\n<li>En colaboraci\u00f3n con el Departamento de Salud, la Escuela de Medicina ha enriquecido los recursos en el campo de la salud mediante los programas de especialidades en pr\u00e1cticamente todas las ramas de la medicina, los programas de Educaci\u00f3n Continuada y su decidido apoyo a todas las ciencias aliadas a la salud.<\/li>\n<li>La Escuela de Medicina ha contribuido a fortalecer y expandir la productividad cient\u00edfica de la UPR, mediante el desarrollo de un amplio programa de investigaci\u00f3n b\u00e1sica y cl\u00ednica que sirvi\u00f3 de apoyo al desarrollo de los estudios graduados en las Ciencias B\u00e1sicas. Su Facultad no s\u00f3lo mantuvo sino que tambi\u00e9n ampli\u00f3 la rica tradici\u00f3n de investigaci\u00f3n que hered\u00f3 de la Escuela de Medicina Tropical y en el proceso ha enriquecido y madurado la cultura cient\u00edfica en la Isla y en la Universidad del Estado.<\/li>\n<li>Se han creado n\u00facleos profesionales respetables fuera del \u00e1rea Metropolitana; Ponce, Mayag\u00fcez, Arecibo, Manat\u00ed, Fajardo, Guayama, Caguas, para mencionar algunos. En esos n\u00facleos est\u00e1 la participaci\u00f3n destacada de nuestros egresados.<\/li>\n<li>Ha sido la Facultad de Medicina un elemento crucial en la enorme y compleja tarea de proveer servicios de salud a los puertorrique\u00f1os. Contribuy\u00f3 decididamente al anterior sistema de Regionalizaci\u00f3n de Servicios de Salud y est\u00e1 en v\u00edas de contribuir positivamente al nuevo sistema que el poder p\u00fablico ha implantado en los \u00faltimos a\u00f1os.<\/li>\n<li>Finalmente, la Escuela de Medicina ha representado un punto de luz, entre otros, que ha permitido a este pa\u00eds brillar por su propia luz durante los \u00faltimos cincuenta a\u00f1os. (pp. 180 y 182)<sup>30<\/sup><\/li>\n<\/ol>\n<p>Ra\u00fal Mayo Santana, Ph.D. 30 de septiembre de 2001<\/p>\n<p><sup>1<\/sup>Ben\u00edtez, J. (1950). Discurso pronunciado por el rector Jaime Ben\u00edtez el 21 de agosto de 1950, al iniciar la Universidad la ense\u00f1anza de medicina en Puerto Rico. Copia del Archivo Central, UPR, Recinto de R\u00edo Piedras, en Colecci\u00f3n Puertorrique\u00f1a, Biblioteca del RCM, p. 3.<br \/>\n<sup>2<\/sup>Pad\u00edn, J. (1939, March). &#8220;The School of Tropical Medicine.&#8221; Columbia University Quarterly, 22-32.<br \/>\n<sup>3<\/sup>Ashford, B.K. (1998, 1934). A soldier in science: the autobiography of Bailey K. Ashford. San Juan: Editorial de la Universidad de Puerto Rico, p. 359.<br \/>\n<sup>4<\/sup>Hinman, E.H. (1954). &#8220;The evolution of The University of Puerto Rico School of Medicine.&#8221; En El Bohique, pp. 112-116. (Primer anuario de los egresados)<br \/>\n<sup>5<\/sup>Arana Soto, S. (1978). El Dr. Jos\u00e9 Espaillat y la ense\u00f1anza m\u00e9dica en Puerto Rico. San Juan: Academia Puertorrique\u00f1a de la Historia, pp. 9-13, 43-46.<br \/>\n<sup>6<\/sup>Ibid., pp. 159-161.<br \/>\n<sup>7<\/sup>Ram\u00edrez de Arellano, A.B. (1989). &#8220;A &#8216;Class A&#8217; Institution: The Struggle for the University of Puerto Rico School of Medicine.&#8221; Puerto Rico Health Sciences Journal, 8, 265-270.<br \/>\n<sup>8<\/sup>\u00a0Op. cit., p. 114.<br \/>\n<sup>9<\/sup>Ver: Ram\u00edrez de Arellano, A.B. (1990). &#8220;The politics on medical education in Puerto Rico: 1946-1950.&#8221; Puerto Rico Health Sciences Journal, 9, 185-192; y los comentarios al art\u00edculo por: Federico Hern\u00e1ndez Morales (pp. 193-194), Enrique P\u00e9rez Santiago (pp. 195-196) y Jaime Ben\u00edtez (p. 197).<br \/>\n<sup>10<\/sup>\u00a0Ram\u00edrez de Arellano (1989), op. cit., p. 268.<br \/>\n<sup>11<\/sup>P\u00e9rez Santiago, E. (1990). Comentario. Puerto Rico Health Sciences Journal, 9, 195-196.<br \/>\n<sup>12<\/sup>\u00a0Girod, C.E. (2001). Recuento hist\u00f3rico Escuela de Medicina de la Universidad de Puerto Rico 1950- 2000. Puerto Rico Health Sciences Journal, 20, 85-93, p. 86.<br \/>\n<sup>13<\/sup>\u00a0Escuela de Medicina de la UPR (1980-81). Annual Report, vol. 1, p. 68.<br \/>\n<sup>14<\/sup>Ben\u00edtez, J. (1950), op. cit.<br \/>\n<sup>15<\/sup>Girod (2001), op. cit.<br \/>\n<sup>16<\/sup>Ben\u00edtez, J. (1949). &#8220;The position of the University of Puerto Rico.&#8221; Bolet\u00edn de la Asociaci\u00f3n M\u00e9dica de Puerto Rico, 41, 25-26.<br \/>\n<sup>17<\/sup>Ben\u00edtez, J. (1950). Palabras del Rector a los estudiantes de medicina, en la noche del martes 12 de septiembre de 1950. Copia del Archivo Central, UPR, Recinto de R\u00edo Piedras, en Colecci\u00f3n Puertorrique\u00f1a, Biblioteca del RCM.<br \/>\n<sup>18<\/sup>Girod (2001), op. cit.<br \/>\n<sup>19<\/sup>Garc\u00eda Palmieri, M.R. (1963). El impacto de la Escuela de Medicina en nuestra pr\u00e1ctica m\u00e9dica. Bolet\u00edn de la Asociaci\u00f3n M\u00e9dica de Puerto Rico, 55, 149-150.<br \/>\n<sup>20<\/sup>Girod, C.E. (1973) Presentaci\u00f3n de la educaci\u00f3n m\u00e9dica en Puerto Rico. Bases para establecer una pol\u00edtica educativa (Informe de Comit\u00e9). Buhiti, 3 (3), Ap\u00e9ndices, Tabla 13D.<br \/>\n<sup>21<\/sup>Joglar, F. (2000). Semblanza de la Escuela de Medicina de la Universidad de Puerto Rico. Puerto Rico Health Sciences Journal, 20, 95-97.<br \/>\n<sup>22<\/sup>Noya Ben\u00edtez, J. (1970). La planificaci\u00f3n del nuevo curr\u00edculo (Plan de Curr\u00edculo, Comit\u00e9 de Curr\u00edculo). Buhiti, 1 (2), 5-40.<br \/>\n<sup>23<\/sup>\u00a0Cordero \u00e1vila, J. (1971). Laboratorio de Neurobiolog\u00eda. Buhiti, 1 (3), 14-15.<br \/>\n<sup>24<\/sup>\u00a0Nigaglioni, A. (1971). Nuevo edificio de Ciencias M\u00e9dicas. Buhiti, 2 (2), 7-10.<br \/>\n<sup>25<\/sup>Sifontes, J.E. (1976). El Hospital Universitario de Ni\u00f1os. Buhiti, 6 (3), 9-14.<br \/>\n<sup>26<\/sup>de Jes\u00fas, N.R. (1976). Resumen del Informe Final del Comit\u00e9 Ad Hoc del Rector, para la Revisi\u00f3n de la Misi\u00f3n de la Escuela de Medicina. Buhiti, 7 (1 &amp; 2), 3-26, (p. 18).<br \/>\n<sup>27<\/sup>Ibid.<br \/>\n<sup>28<\/sup>\u00a0Girod (2001), op. cit.<br \/>\n<sup>29<\/sup>\u00a0Joglar (2000), op. cit.<br \/>\n<sup>30<\/sup>Nigaglioni Loyola, A. (2000). Apuntes hist\u00f3ricos sobre la Escuela de Medicina. Convenci\u00f3n Cincuentenario 2000. Sociedad de M\u00e9dicos Graduados de la Escuela de Medicina de la UPR, 170-182.<\/p>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column width=&#8221;1\/4&#8243;][vc_single_image image=&#8221;486&#8243; img_size=&#8221;full&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][vc_column width=&#8221;3\/4&#8243;][vc_column_text]De todas las empresas realizadas por la actual administraci\u00f3n universitaria, la Escuela de Medicina ha sido, en cierto sentido, la m\u00e1s feliz&#8221; (Jaime Ben\u00edtez, 1950)1 El 15 de mayo de 1949, se aprob\u00f3 por la Asamblea Legislativa de Puerto Rico la ley (N\u00fam. 378) que encomendaba al Consejo Superior de&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"template-microsite.php","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-62","page","type-page","status-publish","hentry","description-off"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/rcm1.rcm.upr.edu\/institutohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/62","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/rcm1.rcm.upr.edu\/institutohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/rcm1.rcm.upr.edu\/institutohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/rcm1.rcm.upr.edu\/institutohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/rcm1.rcm.upr.edu\/institutohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=62"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/rcm1.rcm.upr.edu\/institutohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/62\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/rcm1.rcm.upr.edu\/institutohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=62"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}